TIC y educación personalizada

26/02/18

Con la aparición de  las nuevas tecnologías, los límites entre lo que se conocía hasta ahora entre educación formal y educación informal no están tan claros, además junto con ellas aparece un nuevo concepto, el del entorno personal de aprendizaje, en inglés PLE (Personal Learning Environment), en el que me centraré en la siguiente entrada dado que tenemos que hacer en clase una práctica sobre ello y me gustaría dedicarle un espacio. 

Gracias a las nuevas tecnologías se hace aún más necesaria la personalización de la educación, lo que quiere decir que se impone la exigencia de adecuar el proceso de educación y enseñanza a las diferentes características del alumnado, algo que ya habíamos visto en entradas anteriores. Esto tiene otras implicaciones, como la necesidad de adaptar también la metodología, la programación, los contenidos, las actividades y el profesorado, pues tienen que estar preparados para una nueva forma de afrontar la educación y de enseñar.

La diversidad es algo natural, pues nada ni nadie somos iguales, a no ser que haya sido creado en una fábrica. La naturaleza, y nosotros como seres humanos somos muy diferentes, y es esta diversidad la que nos hace únicos e irreemplazables. No obstante, se puede usar esta diversidad para enriquecernos o para crear diferencias y desigualdades entre nosotros, en nuestra mano, como futuras docentes está usar uno u otro camino.

Es evidente, que cuando hablamos de educación personalizada pensamos en la dificultad que ello supone y el trabajo que supondrá llevarlo a la práctica, sin embargo, desde mi punto de vista, cuando tu profesión es tu pasión y tu verdadera vocación, ningún reto será inalcanzable y trabajar duro para ver reforzado eso que amas y sobre todo la satisfacción por las cosas bien hechas tiene que superar cualquier miedo y pereza al cambio. Si todos los docentes, y futuros docentes, estuvieran realmente implicados en su trabajo y contarán con el apoyo necesario del gobierno, la escuela sería un lugar maravilloso y podrían lograrse muchos cambios.
Por ello, creo necesario como primer punto y más importante, la implicación y las ganas de los maestros y las maestras, para que cualquier cambio no caiga en saco roto.
Pararse a conocer a cada alumno individualmente, saber sus gustos, su situación fuera del aula, sus intereses o lo que hace en su tiempo libre nos ayudará a personalizar nuestra aula y lograr un mayor rendimiento, lo que supone mucho esfuerzo, constancia y saber hacer.

Una de las herramientas que hemos comentado en clase que nos ayuda con el trabajo de las inteligencias múltiples son los paisajes de aprendizaje, tema del que además nos ha tocado a mi compañera Saray y a mi hacer una pequeña exposición en clase. Brevemente trataré de explicar su funcionamiento:
En 1948 Benjamin Bloom obtuvo un sistema para la clasificación de habilidades que denominó Taxonomía de Bloom. Esta metodología comprende seis categorías (actualmente: recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear) que definen un variado elenco de estrategias enfocadas al aprendizaje de los alumnos. Estas categorías se organizan de forma piramidal, donde las actividades de la cúspide son las más complicadas de resolver.
Estas 6 categorías han sufrido dos cambios desde su creación, y en el último, ha sido necesario adaptarlas a nuestro nuevo entorno tecnológico.

Mezclando el método anterior con la existencia de las 8 inteligencias múltiples, se creó lo que Alfredo Hernando denominó, en Escuela21, Paisajes de Aprendizaje. Es un método basado en la construcción de una tabla en la que se cruzan dos modelos claves: en el eje horizontal se colocan las las ocho inteligencias múltiples y en el eje vertical se usaron las estrategias cognitivas clasificadas con el método de la taxonomía de Bloom anteriormente citadas. El resultado es un método más complejo y completo que cuenta con 48 casillas en las que se generan una gran amplitud de actividades de modo organizado y coherente siguiendo diferentes estrategias cognitivas y métodos.


Lo que se consigue con ello es que sean los propios alumnos los protagonistas de su aprendizaje ya que aprenden a través de actividades muy diversas y que utilizan todos los tipos de inteligencia. Asimismo, se fomenta la individualización y la atención a la diversidad, es decir, algo que ya vengo comentando a lo largo de mis entradas, que no se trate a todos los alumnos por igual y que de este modo se pueda atender a sus intereses y se refuerce aquellos conocimientos que mejor se le dan a los alumnos.

Por último, para facilitar la comprensión de este nuevo concepto, os dejo un vídeo creado por el propio programa de Escuela21.





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