¿Es la educación una fábrica?


19/02/18


En la sesión de hoy hemos abordado el tema desde el enfoque de Ken Robinson, educador y escritor británico.
Según Robinson, hay dos razones por las cuales el mundo está cambiando su sistema educativo, una es económica ya que debemos educar a los niños para formar parte de la economía del siglo XXI y contribuyan con su trabajo, sin embargo es difícil predecir cómo será esta economía. La segunda razón es cultural, para ver en qué forma pueden ser educados para que tengan un sentido de identidad cultural.

El problema que encuentra Robinson en este proceso es que se están usando los mismo métodos de siempre en los que se alienan a los niños y éstos no ven la utilidad en el proceso de escolarización por el que pasan, de modo que se les hace aburrido y poco atractivo. Asimismo, actualmente contar con una titulación, que era lo único que podía dar sentido el estudiar, ya no te asegura que tendrás trabajo.
Como decía, este sistema fue pensado para otra época en la que había otro futuro y otra sociedad y que no encaja con la actual situación de la sociedad que nos rodea. En la cultura intelectual de ilustración junto con la economía de la industrialización, el futuro se veía diferente.

En ese momento, la inteligencia se medía por la capacidad académica, que sumaba dos componente principales: la capacidad de razonamiento deductivo y un gran conocimiento de la cultura clásica. De modo, que este sistema separaba a las personas en académicas y no académicas en función de su rendimiento en base a esos dos componentes. Lamentablemente es una forma de "desechar" gente que realmente es brillante pero que no han sido evaluados de acuerdo a su tipo de inteligencia y sus habilidades.
Esta es la idea en la que se sustentaba todo el sistema educativo y en la que se sustenta actualmente, pero ¿la sociedad ha cambiado? ¿tienen las personas las mismas necesidades? ¿tenemos la misma economía?. Si todo lo anterior ha cambiado ¿por qué no lo ha hecho también la educación? ¿por qué no hemos cambiado el modo en como evaluamos a las personas del futuro?

Una de la epidemias modernas que se ha generado, en gran medida por este sistema escolar obsoleto, es el diagnóstico precipitado de alumnos con TDAH, la hiperactividad. Robinson no duda de su existencia como diagnóstico, ya que no tiene el conocimiento necesario como para así afirmarlo, sin embargo, sí considera que se está diagnosticando este trastorno de forma compulsiva, sin medida y sin un rigor. Lo preocupante del tema no es su diagnóstico, sino que a estos niños se les medica para que sean más tranquilos y controlables dentro y fuera del aula.
¿Cómo no van a estar hiperactivos estos niños con la sobreestumulación que tienen hoy en día?  ya que vivimos en una sociedad nueva donde todo es tecnología nueva, que inunda y nos acompaña en nuestro día a día, en la tv, por la calle, en los móviles, tablets, videojuegos, etc. Estos niños han nacido en otra sociedad y no pueden ser educados igual que hace 20 años, pues la escuela ha quedado obsoleta y no está estimulando los intereses del alumno. Con tanta estimulación del ambiente ¿cómo no van a distraerse al ver lo aburridas que son las clásicas clases magistrales?

Desde mi punto de vista, efectivamente la escuela, sus métodos, los libros, incluso algunos profesores,  están anticuados, desfasados, y por ello es necesario una remodelación del sistema educativo al completo. He comentado en la anterior entrada la existencia de inteligencias múltiples, ¿por qué si sabemos de la existencia de las, como mínimo, 8 inteligencias múltiples nuestro sistema sigue tratando a todos los niños por igual? ¿por qué se sigue usando el criterio de la industrialización de: académico o no académico? Habría que pensar más profundamente sobre ello y dadle una gran vuelta a nuestro sistema educativo actual, y con ello cambiar el futuro de estos niños y niñas que viven en un sistema que no les ayuda a llegar a su destino. Sin embargo, el interés en la escuela sigue centrado en formar obreros, trabajadores y no futuros pensadores, ni gente creativa que no siga los cánones del resto. Ahí radica el problema. Robinson compara las escuelas con fábricas de producción en cadena.
Lo que hay que hacer es buscar cambiar este paradigma. Y desde luego, uno de mis objetivos e intereses en esta carrera radica en la búsqueda de un cambio. Me gustaría formar parte de la escuela del futuro y poder prestar mi ayuda para que de una vez por todas cambiemos el sistema educativo actual.

Pensamiento divergente vs pensamiento convergente. 

Pensamiento divergente no es sinónimo de creatividad, pero sí un componente esencial. Es la capacidad de ver muchas respuestas ante un solo problema o cuestión. Edward de Bono lo llamó pensamiento lateral.
Pensamiento convergente es lo contrario, tratar un problema con una sola solución, lo que supone un  pensamiento lineal.
Para verlo mejor voy a dejar una imagen que he hecho inspirándome en una encontrada en Internet:


Ken Robinson creó un test para medir el pensamiento divergente y la creatividad. El ejemplo que se menciona en el video es ¿cuántos usos se te ocurren para un clip? A la mayoría de las personas se le ocurrirían unos 10/15 usos y la gente que se le da bien el pensamiento divergente unos 200 usos porque se preguntan si el clip tiene que ser tal y como lo conocemos o puede ser de otros materiales y otros tamaños posibles, de modo que sus usos se puedan disparar.

Lamentablemente, este modo de pensamiento divergente, pese a ser algo natural de los niños pequeños, es algo que vamos perdiendo a lo largo de los años de escolaridad y convivencia en sociedad ya que se nos educa para encontrar una única solución a los problemas, para llegar a ellos a base de teorías y fórmulas y para no pensar cómo resolverlos de maneras alternativas. Contra toda lógica, los resultados positivos de este test van disminuyendo según se va aumentando la edad de sus participantes, lo cual parece contradictorio ya que parece tener más ideas un niño de 3 años que uno de 12, que tiene más años de experiencia y escolaridad. Pues precisamente esta es la clase de sociedad que estamos creando con nuestro sistema educativo.

Dejo aquí el video completo de Ken Robinson:


Y ahora, un vídeo, de los muchos que hay, sobre la ilusión y ganas que le ponen los niños a todo lo que hacen cuando son pequeños y que poco a poco van perdiendo por el sistema en el que se les integra, ya que les trata a todos por igual y solo busca unos objetivos finales.
Esta semana, en otra asignatura hubo un pequeño debate en clase y uno de los temas que salió es que a la mayoría de los adolescentes no les gusta leer. Leer libros como parte de ocio. Algunos compañeros comentaban que es algo que hay que inculcar porque a nadie le gusta de forma espontánea, sin embargo yo no considero que esto sea así. A los niños, desde muy pequeños cuando se le empieza a contar cuentos y más tarde a leer sus primeras palabras, les encanta. Como todo, eso les hace sentirse mayores e importantes, de modo que siempre quieren leer y demostrar que saben hacerlo, lo que falla es la motivación. Como bien muestra el vídeo, van perdiendo esta motivación porque la escuela e incluso los padres, no saben aprovechar ese interés casi innato del niño y transformarlo en una pasión, sino que le obligan a leer cuentos y libros que no le gustan, a leer obligados y en un ambiente poco estimulante.

Es una de la muchas reflexiones que me abordan al ver el video, ya que creo que es una triste realidad, aunque parece, que levemente sobre todo en los niveles más bajos como infantil y primaria, las cosas van cambiando poco a poco y se intenta conseguir una mayor estimulación personalizada de los niños.






Finalmente, me gustaría añadir una noticia del Diario de León, ya que yo soy de León, que trata de la idea de la escuela como una fábrica que comenté al principio.





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